Bruselas formula nuevas bonificaciones fiscales al I+D | Evalue Consultores

26 Octubre 2016
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La Comisión Europea ha adoptado hoy un paquete de medidas que de ser aprobado por los 28 Gobiernos de la Unión Europea, dará un vuelco al modo en que las empresas pagan sus impuestos.

La cuestión fiscal en la Unión Europea es uno de los puntos que más interés ha suscitado en los últimos años, debido a las diferencias éntre los regímenes tributarios de algunos países, lo cual ha despertado críticas por prácticas evasivas que algunas multinacionales han llevado a cabo.

Pierre Moscovici, Comisario de Asuntos Económicos y Fiscalidad y su ejecutivo parecen haber tomado nota de ello. Ayer en Bruselas retomaban una propuesta de 2011 en la que pretendían armonizar la base imponible del Impuesto de Sociedades de los 28. Esto es: unificar el modo en que los Estados calculan la base imponible del Impuesto de Sociedades, dejando a discreción de cada uno de ellos el tipo del gravamen.

De aplicación únicamente para aquellas empresas con una facturación superior a los 750 millones de euros,  de forma práctica se explica como que la misma clase de ingreso, gasto o inversión, tenga el mismo tratamiento fiscal en cada uno de los países de la Comisión.

Relevancia F(I+D+i)scal en la Comisión

Debido al aspecto Fiscal, la Comisión también ha querido abordar los incentivos fiscales por I+D a través de una serie de medidas que  considera esenciales para mejorar la competitividad de las empresas y diversificar sus fuentes de financiación.

La primera, incentivar la inversión en investigación y desarrollo (I+D) mediante unas súper bonificaciones fiscales, que pueden llegar a alcanzar el doble de lo invertido. La segunda, promover la financiación a través de las ampliaciones de capital y la retención de beneficios, otorgándoles un tratamiento impositivo similar al de los intereses de los préstamos bancarios. Los planes de la Comisión contemplan que las empresas puedan reducirse:

– Hasta el 150% de la cantidad invertida en I+D si la empresa ha invertido hasta 20 millones de euros.
– Hasta el 175% (25% adicional) de la cantidad invertida en I+D si la empresa ha invertido más de 20 millones de euros.
– Hasta 200% de la cantidad invertida en I+D en algunos casos en las que empresa es de reciente creación (startup).

El otro gran objetivo del Ejecutivo comunitario es reducir la dependencia de las empresas de la financiación bancaria. Para ello quieren bonificar fiscalmente la emisión de nuevas acciones mediante una Asignación para el Crecimiento, que permitirá deducir un porcentaje de esos importes. Este se determinará en función de una tasa que se calculará cada año en función del tipo de interés libre de riesgo y una prima de riesgo. En estos momentos, sería del 2,7%. Esto querría decir que si una empresa emite acciones nuevas por valor de 100 millones de euros podrá deducirse 2,7 millones de euros.

El Plan de Moscovici

Dado que cualquier cuestión de Fiscalidad atañe a los países miembros de la Comisión, en medidas como ésta, debe de haber unanimidad. Como se apuntaba, una iniciativa de este estilo naugrafó en 2011 debido a la negativa de 8 estados miembros. Es por ello por lo que el propio Moscovici ha dibujado una hoja de ruta divida en dos tramos, de tal forma que una pueda ir construyéndose mientras se ultiman los detalles de la otra.

En la etapa inicial, la Comisión propone unificar la forma de cálculo de la base imponible, lo cual es, en sí mismo, un movimiento que puede resultar complicado, debido precisamente a algunas diferencias que chocan con esas diferencias que al principio mencionábamos en materia de tributación y que son considerados por algunos países como paraísos fiscales, tales como Irlanda (12% de tipo) o Malta (10%), impidiendo así que algunas multinacionales se sitúen en territorios de baja tributación, pero que posteriormente operen en el resto de países de la unión a través de filiales.

Por poner otro ejemplo: se busca que si una empresa ubica su matriz en España, donde el tipo es del 25% y desarrolla una filial en Irlanda (tipo del 12%), con una armonización, esa filial sería gravada según lo establecido en la matriz, salvo que se demuestre que el cambio es por motivos económicos.

El motivo de disputa mayor, según apunta Expansión, será la segunda fase: la consolidación de la base común. Con ella, la Comisión pretende que las empresas multinacionales con facturación superior a los 750 millones de euros anuales presenten una sola declaración de beneficios imponibles para todos los países de la UE en los que opera, Impidiendo así que las empresas aprovechen las disparidades en los sistemas nacionales para ocultar datos en sus múltiples declaraciones de impuestos o transferir sus beneficios a países con regímenes fiscales más favorables.

Sobre esa cifra de facturación superior a los 750, se calculará el impuesto total y después se redistribuirá entre los Estados en función de una fórmula predeterminada. Esta tendrá en cuenta, a partes iguales, los activos de la empresa en cada país, los empleados y las ventas.

Por el momento no hay confirmación de la ejecución de estas medidas.

Fuente: Expansión y La Vanguardia. | Fuente Imagen: Expansión. 

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