El caso Nokia: el inmovilismo del líder y la falta de innovación

El caso de Nokia es tan sorprendente que es digno de estudio en numerosas universidades sobre la gestión de empresas y análisis de mercados. La empresa finlandesa de telecomunicaciones fue la compañía líder del sector a finales de la década de los noventa. Diez años después, con la llegada de competidores como Apple y RIM (Blackberry) y tras no adaptarse a la innovación surgida por nuevas oportunidades del mercado, la compañía finlandesa comenzó su ocaso.

La falta de innovación y adaptación a las necesidades de los clientes fue clave para anticipar el declive de Nokia. Sin embargo, en la empresa finlandesa ha vuelto a aflorar ese espíritu innovador que les hiciera líderes absolutos de la telefonía móvil. Este carácter innovador, unido al duro aprendizaje a raíz de sus errores del pasado (inmovilismo, conformidad, falta de visión estratégica), puede hacer reflotar a Nokia en los próximos años.

 

DE EMPRESA LÍDER EN LOS NOVENTA…

Nokia revolucionó la industria de la telefonía móvil a finales de la década de los noventa. La empresa finlandesa tenía una cuota del 40% de los teléfonos móviles de todo el mundo. Esto suponía una posición de líder absoluto del mercado. Hacían productos innovadores, con un alto nivel de calidad, un diseño rompedor y las últimas novedades del mercado.

Quién no recuerda su icónico 3310, con un peso de tan solo 146 gramos y unas prestaciones excelentes. Este móvil supuso el culmen de la innovación en la telefonía móvil en 1997. Incluso hoy en día todavía es el segundo móvil más vendido de la historia.

En 2007 las acciones de la compañía de Espoo costaban 40 dólares. Cinco años después, en 2012, tan solo 3 dólares. ¿Cuál fue el motivo de este ocaso? En una caída de esta magnitud hay muchos factores que entran en juego. Sin embargo, el inmovilismo y la conformidad que otorga el liderazgo del sector les impidió realizar un análisis correcto del mercado y apostar por la innovación.

 

… AL PRINCIPIO DEL FIN. ¿FALTA DE INNOVACIÓN?

La llegada de los móviles inteligentes supuso el principio del fin de la hegemonía de Nokia. Empresas como Apple o Rim (Blackberry) detectaron mejor las necesidades del cliente y la evolución del mercado. Ellos apostaron por la telefonía inteligente y acertaron. Por su parte, Nokia estaba muy focalizada en mejorar el hardware: duración de la batería, pantalla, etc. Y fallaron.

En abril de 2009, Nokia comunicó unas ganancias en el primer trimestre de un 90% menos que en el periodo del 2008. Surgieron los teléfonos inteligentes y sistemas operativos como Android. En un primer momento, Nokia apostó por un sistema propio, Symbian, al que abandonaron al poco tiempo ante el auge de sistemas operativos como Android e iOS, y la llegada del iPhone de Apple.

En 2011, Nokia comenzó a trabajar con Microsoft, para sacar su nuevo sistema operativo. Esta relación no logró desbancar al emergente Android. Tras años a la deriva y tras la compra en 2013 de la división móvil de Nokia por parte de Microsoft, en 2015 la empresa de Bill Gates se deshizo de Nokia por sus malos resultados. ¿El fin del que otrora fue el líder mundial de la telefonía móvil?

 

¿EL RESURGIR DE NOKIA?

Nokia ha vuelto al mercado de la mano de Android. Aspiran a ofrecer productos con los valores de antes: calidad y precios razonables. ¿Habrán aprendido de los errores del pasado?

Nokia tuvo la percepción de que, como líder del mercado, sus productos podrían con los emergentes. Sin embargo, esa poca capacidad de innovación y de adaptarse al mercado le hizo perder la hegemonía mundial en la telefonía móvil.

Sin duda alguna, el caso de Nokia es una muestra de que la innovación es necesaria para todas las empresas, independientemente de su tamaño o posición en el sector.